29 may 2012

El terremoto del día de la crucifixión de Jesús

La fecha de la Crucifixión de Jesús de Nazaret ha sido objeto de debate durante muchos años, pero los investigadores no han llegado a un acuerdo ni en el año ni en el día. En un nuevo estudio, investigadores alemanes han examinado el capítulo 27 del Evangelio de San Mateo en el Nuevo Testamento que describe cómo un terremoto se sintió en Jerusalén el día de la crucifixión. 



Los científicos han buscado pistas en el sedimento del Mar Muerto para determinar si efectivamente la tierra se movió violentamente en la zona hace unos 2.000 años, a principios del primer siglo de nuestra era. Los datos geológicos, unidos a otros históricos y astronómicos, apuntan a una fecha como la más propicia para haber sido el día del martirio: el viernes 3 de abril del año 33 dC, afirman en Discovery News.
 
Según describe la revista especializada International Geology Review, para analizar la actividad sísmica en la región, los geólogos Jeffeson Williams, del Supersonic Geophysical, y sus colegas Markus Schwab y Achim Brauer del Centro de Investigación alemán de Geociencias estudiaron el subsuelo de la playa de Ein Gedi, en la orilla oeste del Mar Muerto, donde encontraron sedimentos deformes que revelan que en el pasado al menos dos grandes terremotos afectaron a sus distintas capas: un movimiento telúrico ocurrido el 31 aC y otro producido en algún momento entre el 26 y el 36 dC.

«Un tipo de alegoría»

Los posibles candidatos incluyen el terremoto del que habla el Evangelio de San Mateo, un fenómeno que ocurrió en algún momento antes o después de la crucifixión y que en efecto fue recogido por el autor de este episodio bíblico, y un seísmo local entre los años 26 y 36 de nuestra era que tuvo la suficiente potencia cómo para deformar los sedimentos en Ein Gedi, pero no tanta como para producir un registro histórico fuera de la Biblia. Los científicos reconocen que, si esta última posibilidad fuera cierta, significaría que las palabras de Mateo sobre el terremoto no son más que «un tipo de alegoría».

Teniendo en cuenta estos datos geológicos y otros que abarcan el calendario judio y sucesos astronómicos e históricos, como que los evangelios están de acuerdo en que la crucifixión se produjo cuando Poncio Pilatos era procurador de Judea entre el 26 y el 36 dC, resulta que el viernes 3 de abril del año 33 dC es la mejor opción para los investigadores, según Discovery News.
 
Williams estudiará ahora otro acontecimiento natural asociado con la crucifixión de Jesús, la oscuridad, que pudo haber sido provocada por una tormenta de polvo. 




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